12 de junio de 2008

Amigos NO-imaginarios

El insomnio se ha apoderado de mi nuevamente. El Vodka, mi unica compañia; El cenicero, pozo ciego de muerte lenta.
Escucho pasos atras mio...no quiero voltearme, no quiero ver la mismisa cara de la muerte. Los pasos se hacen mas contundentes, mas cercanos...hasta que no tengo mas remedio que voltear...

-Hola.

-Hola.- Respondi amablemente y un poco anonadada.

-Con la autorización de quién van a pintar la casa este fin de semana??.- Dijo la cucaracha, un tanto ofuscada.

Yo, la miraba, como buscando un rostro familiar en esa cara de cucaracha. No era Godoberta, la cucaracha Alfa de nuestra casa. Ésta era más joven, más flaca y más dura. Sus antenas eran vivaces y su voz un tanto militar.

-Where is Godoberta, stupid cochroach? - Y a continuacion murió aplastada bajo el yugo mortal del diario La Nación que compro por los fasículos de Parques Nacionales.

Pero no. Eso sólo sucedió en mi imaginación. Miré sus pequeños ojos verdes (porque las cucarachas tienen ojos verdes). Le pregunté cuál era su nombre.

-Romualda. Soy la cucaracha Beta de esta casa. Y debes respetarme tal como lo haces con Godoberta.

Pero yo soy rebelde, siempre tuve problemas con la autoridad.

-Voy a pintar la casa, porque se me antoja, y porque ustedes no pagan alquiler, comen mi comida y se roban mi ropa interior. Es mi derecho. Las dejo vivir sólo porque sé que tienen la fórmula secreta de la Inmortalidad.

-Sos una tarada.- Replicó Romualda, y se fue maldiciendo hacia algun lado oscuro de la casa.

No es la primera vez que me veo insultada por uno de estos seres. Pero asi es la vida: Una triste sucesión de cucarachas lanzando imprecaciones contra uno.

Dónde estará Godoberta?
Por qué envió a su segundona?